miércoles, 29 de abril de 2015

La nueva vida de Derby


¡Hola criaturillas!
Hoy os traigo un tema perruno muy, muy especial, la historia de Derby: 


La familia que  adoptó a Derby tiene un corazón enorme.

¿Cuál creéis que habría sido el futuro de Derby en un criadero? Creo que no hace falta que os lo cuente...

Es una historia de superación y de amor. Porque hay muchos perros con problemas en los refugios, psicológicos o físicos, que necesitan familias con un corazón enorme que los salven.

Shaki tiene displasia avanzada para su edad, pero si Derby puede correr feliz seguro que también encontraré la forma de que Shaki pueda hacerlo el máximo tiempo posible.









domingo, 26 de abril de 2015

Paté de aceitunas

¡Hola criaturillas!

Hoy os traigo una receta fácil (¡qué novedad!) y rápida, para prepararte una cena en un santiamén: 

Paté de aceitunas



Los ingredientes son:

  • Un bote de aceitunas negras sin hueso
  • Perejil (también puede ser albahaca, hierbas provenzales...)
  • Una cucharada pequeña de AOVE
  • Una o dos cucharadas soperas de pan rallado
  • Una cucharada de semillas de sésamo
  • Sal (opcional)

La elaboración es un poco obvia pero allá va:  pones las aceitunas en el vaso de la batidora. Batir. Añadir el aceite, el pan rallado, el sésamo, el perejil y la sal. Mezclar y servir.
Ese día yo aproveché los bollitos de pan integrales, de semillas y con nueces que había en casa.
Sólo deciros que lo probéis porque está de muerte y con rodajas de tomatitos ni te cuento.
Quién me lo iba a decir a mí, que hace seis meses no podía ni ver las aceitunas que ahora me iba a enganchar a esto.

Espero que disfrutéis del #lunessincarne y de la semana. ¡Hasta pronto criaturillas!




jueves, 23 de abril de 2015

¿Te gusta el tofu?

¡Hola criaturas!

¿Os gusta el tofu? ¡Pues os va a encantar esta receta!

Voy a ser sincera con vosotros: tengo una eterna batalla con el tofu, porque no me gusta ni su textura ni su sabor (se parece demasiado al queso fresco y el queso fresco no me gusta por eso mismo), pero siempre que veo una receta diferente me animo a probarla a ver si nos conseguimos reconciliar. No nos ha reconciliado pero entonces... ¿Por qué subo una receta con tofu si no me gusta? Muy sencillo, a los demás de la casa, a los que sí les gusta el tofu les ha gustado mucho y así doy ideas diferentes para cocinarlo. La receta la he sacado y modificado de una revista de cocina vegetariana que me compré hace unas semanas. También puede que tenga que ver porque siempre compro tofu del mercadona... jajajaja

Los ingredientes son:

  • Tofu firme 
  • Aceitunas negras
  • Pan rallado
  • Sal
  • Aceite de oliva
  • Una cucharada de cúrcuma
  • Ajo en polvo, comino, perejil y curry al gusto
  • Un vaso de avena (tiene que estar en remojo 1h) 
  • Media zanahoria rallada
  • Harina de garbanzos (también puede ser de trigo)
La preparación es muy sencilla, se pone todo en una fuente, se machaca todo con un tenedor y se mezcla, el pan rallado y la harina de garbanzos es para compactar la masa. Cuando ya está todo bien mezclado, se amasa y se van formando las hamburguesas. 

La cúrcuma le da un color muy bonito. 


Después, a la sartén con una gota de aceite, vuelta y vuelta et voilà!




Para qué mentirnos, por ahora prefiero el seitán, pero aún quiero probar las salchichas de tofu de Vegetalia a ver qué tal, ¿las habéis probado?. El tofu  por ahora sólo me lo como en fajitas en lonchas muy finas a la plancha con salsa de soja. ¡Ah! Y aun tengo que probar el tempeh :) 

¡Espero que os guste!
 

lunes, 20 de abril de 2015

Menú 100% vegetariano

¡Hola criaturillas!

Hoy os traigo un menú 100% vegetariano para este lunes sin carne. Fácil de hacer y barato.

Hace unos meses decidí que tenía que empezar a incluir en mi dieta muchos más alimentos si quería tener una alimentación variada. Así que me hice una lista mental con aquellos que era imposible añadir y aquellos que tenía que aprender a cocinar mejor, para conseguir un sabor o una textura diferente. En el blog Mi vida con un vegano leí una anécdota con una moraleja más o menos así: "Si a los niños no les gustan las verduras puede que sea porque sus mamás no sepan cocinarlas". Y no es por criticar a las mamás, es más bien una autocrítica, porque con el tofu me pasó igual, lo probé crudo tal cual, y me pareció un horror. Me propuse aprender a cocinarlo, y aunque aún no le tengo pillado el punto del todo, ya soy capaz de comérmelo mezclado con arroz y verduritas, por ejemplo.

Me enrollo un montón hablando... ¡Vamos al lío!

Primer plato: Crema de calabacín

Los ingredientes son:
  • 1,5 kg de calabacines pelados y cortados
  • 1 cebolla grande pelada y cortada
  • 1 patata  cortada en trocitos pequeños (opcional)*
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Media pastilla de caldo de verduras o un brick de caldo de verduras 
  • Un puñado de pipas de calabaza
  • Nuez moscada
*Esta receta es de mi madre, ella suele hacerla sin nada de sal, sin especias y sin la patata para no comer carbohidratos. Si el sabor del calabacín te gusta mucho y quieres tomar una cena ligera puedes ahorrarte la patata, pero si no te agrada demasiado y es un reto añadirlo a tu dieta, hasta que te acostumbres a su sabor, es mejor no prescindir de la patata, ni de la sal, ni de la nuez moscada. 

Elaboración: 

Colocar en una olla los calabacines, la cebolla y la patata troceados, ésta última en trozos pequeñitos. Añadir un chorreón de aceite de oliva y freír ligeramente hasta que se doren las verduras. Si lo vas a hacer en una olla exprés, sólo tienes que añadir medio vaso de caldo de verduras, pero si lo vas a hacer en una olla normal, añade dos vasos de caldo de verduras (o en su defecto, añadir el agua con media pastilla de caldo). Cocer en la olla exprés unos  ...... min o cocer tapado, removiendo de vez en cuando, hasta que veas que está listo. 

Darle mucha caña con la batidora, servir en platos con nuez moscada por encima y pipas de calabaza, para que nos quede un plato muy verdoso y apetecible. ¡Y listo!


Segundo plato: Tempura de verduras

Cuando haces verduras en tempura, todo está rico. Es fácil de hacer, simplemente, mancha mucho y hay que echarle ganas. Con la harina de tempura se puede rebozar sin huevo y sin necesidad de harina de garbanzos, que a veces no sabemos dónde encontrarla.






Los ingredientes son:

  • Agua muy fría
  • Harina de tempura
  • Verduras cortadas en tiras o rodajas  (zanahoria, pimiento, brócoli, champiñones, cebolla, berenjenas...)
  • Una sartén con aceite para freír. 




 Hacemos una mezcla con la harina de tempura y el agua muy fría de la nevera (incluso puedes añadirle hielo antes). Batimos con un tenedor y vamos rebozando las verduras y rápidamente a la sartén. Es muy pringoso, es la única pega que tiene, ¡pero sale riquísimo!
Esta vez no tenía brócoli y tuve que usar champiñones (son los que peor quedaron de sabor) pero la próxima vez espero tener brócoli y berenjena porque seguro que quedan genial. Si quieres, le puedes añadir un pellizco de sal por encima antes. Lo importante es comérselo conforme sale de la sartén, porque si dejamos que se enfríe quedará mucho peor.








Y para el postre... puddin de chía (investigando un poco y preguntando, he dado con las cantidades para que no se me quede tan líquido como antes, eso y hacerlo con leche de soja en vez de leche desnatada creo que ha sido la solución) con mermelada de melocotón le iría muy bien.
Pones leche de soja un bolw pequeño, echas una o dos cucharaditas de semillas de chía. Para que adquieran una textura consistente deben reposar 24h en el frigorífico. Antes de servir, añades un poco de mermelada por encima y¡ a disfrutar!



domingo, 19 de abril de 2015

Tauromaquia: una mentira para toda la familia.

Nos acercamos y ya el ambiente empieza a enrarecerse. Carteles gigantes cubren los negocios cercanos. Murmullo de la muchedumbre creciente. Huele a estiércol. Pero no a un estiércol cualquiera, huele a estiércol de caballo.

Hay varios camiones. Uno parece de lujo. En el otro se ven claras separaciones, demasiado estrechas. "Ahí transportarán los toros, seguro". Pero no, ese espacio es para los caballos de rejoneo. Abren las puertas del camión lujoso, me puede la curiosidad.

Dos hombres bien vestidos miran en su interior con orgullo. Lleva pintada la marca de la yeguada a la que pertenece. Me asomo. Un caballo enorme. Brillante. Bien cuidado. Precioso. Pero se esconde asustado al final del trailer. Seguro que en su lomo también lleva grabado a fuego el nombre de su familia.

Él ya sabe por qué está ahí. Sabe lo que viene después y no quiere salir del box sobre ruedas. Este caballo debe ser importante. Los que iban en el otro camión, más sucio, más estrechos, seguro que no lo son tanto para sus dueños.

Seguimos paseando. Una señora hace algunas fotos. No parece muy contenta. Pero calla. En la puerta principal dos furgones de policía. Un puestecillo vende banderas de España y banderillas. Como quién vende fruta en un mercado o caramelos a la salida de un colegio. Pero no sólo hay policías y tenderos.

En la puerta principal, hay una niña de unos nueve o diez años que apoya la cabeza en el hombro de su madre. Ésta la abraza. Tiene los ojos rojos de haber estado llorando. ¿Tan difícil es entenderlo? Ella no es más que una niña y precisamente por eso, por no ser más que una niña lo entiende, porque ella aún conserva esa empatía con los animales que sentimos desde pequeños. La corrida de toros era para una causa benéfica. Pero hace llorar a una niña.

Seguimos rodeando el lugar. En uno de los accesos se puede ver perfectamente, que tanto los tendidos al sol, como los que están a la sombra, están llenos. La entrada más barata costaba 40€ en una sociedad que vive tiempos de crisis. Pero el dinero para la tortura disfrazada de folklore y otras excusas no puede faltar.

Suena la corneta. El público grita. Todos juntos. Parece que para eso sí son capaces de ponerse de acuerdo. Un escalofrío. Vacío. Silencio. No nos hizo falta verlo para saber que ya le habían clavado la primera banderilla al animal. Nadie parecía preocuparse. Nadie escucha el sufrimiento que hay detrás.

El clamor de la plaza seguía rugiendo a cada rato. Nos vamos. Y vemos un último camión. Un camión divido en compartimentos tan estrechos que no se podría estirar siquiera un brazo. Están numerados. Éstos sí huelen realmente mal. Incluso parece que tienen manchas de sangre. En la parte frontal, muchas pegatinas de toros y caballos de rejoneo pegadas.

Una fiesta cultural que hace llorar a los más pequeños, permítanme que les diga, es de todo, menos ético. Mañana las señoras comprarán rabo de toro en las carnicerías cercanas. El público estará durmiendo ahora mismo, satisfechos con su dosis de violencia bien pagada. Pero esa niña, seguro que llorará cada vez que lo recuerde. Porque hace poco, alguien dijo: a los niños les gustan los toros sí, pero vivos, no muertos. 

sábado, 18 de abril de 2015

¿Qué son las semillas de Chía?


¡Hola criaturillas!

Cuando prescindes de ciertos alimentos, como por ejemplo, el pescado, es necesario ingerir algunos nutrientes necesarios para el cuerpo y su correcto funcionamiento, como por ejemplo, los ácidos grasos omega 3. Diferentes semillas, como por ejemplo, las de lino machacadas, y las de Chía son ricas en estos ácidos.

Además las semillas de Chía están consideradas como un superalimento debido a la cantidad de nutrientes que podemos encontrar en ellas (2 veces más proteínas que en el resto de semillas, 5 veces más calcio que en la leche, dos veces más potasio que en los plátanos, 3 veces más hierro que en las espinacas...), además de fibra y antioxidantes. Si quieres más información te recomiendo visitar esta página.

Son muy beneficiosas para cualquiera, consuma lo que consuma en su dieta normal. A mí, en especial, me llamó la atención el potasio, puesto que no me gustan nada los plátanos, es una forma rápida y sana de obtenerlo.

Las semillas de Chía (Salvia Hispánica)  deben consumirse con moderación, es decir, una cucharada diaria aproximadamente (no más de 40g diarios), no sirve de nada tomarte un día un montón y no volver a tomar en un año.

Se pueden consumir de diferentes maneras: crudas mezcladas con una ensalada, en forma de puddíng de chía (si las mezclas con leche, con agua, con zumos y las dejas reposar mínimo 8h tendrás pudding, pero yo aún no he encontrado el equilibrio líquido-semillas para que me quede con una textura adecuada, cuando lo encuentre, ¡os lo cuento!), y yo las suelo tomar así:


Normalmente por las mañanas nunca tengo tiempo de hacerme un desayuno en condiciones, suelo tomar zumo de naranja recién exprimido, tres orejones y un café y correquellegastarde.

Pero los fines de semana, me gusta pararme, tostar un par de rebanadas con mermelada y echarle una cucharada pequeña de semillas de Chía.


miércoles, 15 de abril de 2015

El Ojú (bar 100% vegano en Granada)

¡Hola criaturillas! 

Hoy estoy sólo de paso para presentaros al bar "El Ojú" en Granada. Es 100% vegano, por lo que puedes ir sin tener que preocuparte de la tapa, de explicar qué alimentos no consumes, etc...

Además, ¡tienen tapas aptas para celíacos! 

Los precios son muy económicos, los de cualquier bar de tapas (cosa que el bolsillo estudiante agradece mucho). 

El sitio está muy limpio y aceptan perros en la terraza (y dentro también, si no hay mucho follón o si el perro sabe ser todo un Sr. Perro!)

Está todo riquisimo, tiene pinchitos veganos,couscous, lasaña, hamburguesas... ñam, ñam!

Y para el café, también tienen tartas caseras riquísimas y veganas, ¡por supuesto!


Aquí os dejo una entrevista a Cris y Laura (las que lo llevan) realizada por Eloy Ariza para que veáis que siempre hay buen rollo y lo majas que son. Os animo a ir, comáis lo que comáis, por los precios y ¡por lo bueno que está todo!



También aprovecho para recordaros, que venden papeletas para un sorteo benéfico a favor del santuario Gaia. Son sólo 2€ y puedes ganar un montón de premios.

Y también... Aprovecho para recordaros que Eloy Ariza está haciendo sesiones de fotos con mascotas a un superprecio (sólo 40€) del cual un 30% irá destinado a la Asociación Amigos de los Animales, que es una asociación sin ánimo de lucro que se dedica a salvar perros y gatos de las calles en Granada. 
Si tu peludo siempre sale movido en las fotos... ¡esta es tu oportunidad de tener una sesión de fotos bien bonita con él!


domingo, 12 de abril de 2015

Pasta con espinacas a la crema

¡Lo prometido es deuda! Aunque no sé si alguien se ha apuntado al reto de los #LunesSinCarne yo dejo aquí mi ocurrencia de la semana.

Hoy os traigo una forma diferente de acompañar las pasta más allá del tomate frito y la carne picada. Muy nutritiva y rápida de hacer.





Las espinacas son un alimento rico en hierro y calcio, pero también tienen otras muchas propiedades que puedes consultar aquí.

Personalmente, me gustan las recetas sencillas en las que se aprovecha hasta el último resto que encuentras en la nevera :)

Los ingredientes son:
  • Pasta (preferiblemente macarrones a espaguetis, pero no es importante, yo usé unos tortellini rellenos de espinacas, valga la redundancia, que tenía en la nevera) 
  • Espinacas (aprox. 1 bolsa para cada 2 personas)
  • Nata para cocinar (si es vegetal mejor porque tendrá menos grasa y colesterol, pero yo aún no he encontrado nata vegetal en Granada)
  • Harina de Maizena
  • Dos puñados de uvas-pasas
  • Una cucharada de aceite de oliva (virgen extra) 
  • Sal


Elaboración:
Cocer la pasta con una pizca de sal y un chorreoncín de aceite de oliva. 

Ponemos las espinacas al fuego, con una cucharada de aceite de oliva (si usas pocas espinacas pon una cucharadita). Esperamos a que vayan perdiendo volumen. Añadimos los dos puñados de pasas. 

Para la crema, cogemos un recipiente pequeño y echamos la nata (algo menos de medio brick de los chiquititos) y unas cuatro cucharaditas de harina de maizena. Batimos bien intentando que no queden grumitos y añadimos una pizca de sal (opcional). 

Cuando las espinacas están casi hechas añadimos nuestra mezcla, remezclamos bien y esperamos 3 o 4 minutos más a fuego lento removiendo. Añadimos la pasta, removemos bien... et voilà!


P.D.: si usas espaguetis, yo tal vez pasaría las espinacas por la batidora antes de servirlas con la pasta o las compraría picadas directamente para que no tengas que comer las espinacas por un lado y la pasta por otro. 




lunes, 6 de abril de 2015

Lunes sin carne y receta del seitán

¡Hola criaturillas!
¿Sabéis que son los #Lunesincarne ?


Bueno, ahora que ya lo sabemos ¿no está mal la idea no?

Es una iniciativa a la que se han sumado todas las escuelas de Los Ángeles (EEUU) y las del estado de Sao Paulo (Brasil), así como celebridades musicales y de la cocina, como Jamie Oliver.

No se trata de hacerse vegetariano/vegano si no te interesa el tema (ojalá alguien se interese y empiece a brujulear por internet y por sus conocidos y cambie sus hábitos alimenticios) es sólo ser solidario con el planeta, con las personas, con los animales y con tu salud.

Aquí en España eso de la salud, no llama mucho la atención, porque seamos claros, no llegamos al punto de EEUU, pero sí tenemos problemas de obesidad infantil, colesterol, etc... La dieta mediterránea "permanece presente" en nuestras vidas más a nivel publicitario que real, porque no todas las familias la cumplimos como se debe.

Y bueno os propongo esto, porque al igual que están los viernes de cuaresma y nadie come carne yo os propongo coger como hábito un día a la semana "sin carne" (ni pescado tampoco ¿eh? :P)

Se pueden hacer infinidad de recetas versión vegetariana/vegana, como por ejemplo, unas lentejas, les echas exactamente lo mismo, pero eliminas el chorizo y el tocino y consigues un plato mucho más saludable. Y si quieres proteínas, les añades arroz (preferiblemente integral) y tienes una comida sana y completa.

Yo por mi parte, voy a intentar publicar cada lunes una receta sin carne :)

¿Alguien se anima?


Y para empezar con la dinámica de los #lunessincarne ...

Receta de Seitán (mi carne vegetal preferida) 

La razón principal por la que tenía ganas de compartir esta receta, es que yo he probado el seitán-bio de Vegetalia y lo siento, pero me pareció un asco. La textura era rara (a veces me daba la sensación de masticar piedrecitas que se les habían colado dentro) y el sabor (¡puaj!), era excesivamente salado, como si metiese la boca en la arena de la orilla en una playa y me la comiese. Esa fue mi experiencia. Pero no me rendí, porque el seitán es un alimento muy completo y rico de proteínas del que no quería prescindir. Mi "jipi del herbolario" (sí jipi con J porque me da la gana), como le digo yo, me pasó  una receta buenísima que yo he ordenado un poco y aquí la tenéis:

Ingredientes:
  • Gluten de trigo
  • Un puñado o dos de espinacas o acelgas.
  • Pan rallado (con ajo y perejil preferiblemente)
  • Sal
  • Especias a gusto del minichef
  • Agua caliente
  • Una pastilla de caldo de verduras (opcional, pero le da mucho sabor)
  • Una cucharada sopera de salsa de soja (opcional)
  • Aceite de oliva (virgen extra mucho mejor)
Elaboración: 
Para hacer seitán, mi recomendación es hacer bastante cantidad (tranquilo/a, luego podrás congelar las bolas que no vayas a comer esa semana y tendrás trabajo ahorrado). 

Cogemos una fuente grande y ponemos agua caliente (un vaso o dos, en función de la cantidad de seitán que quieras hacer) y dejamos remojar las verduras con las semillas de lino un rato. Cogemos la batidora y lo batimos (con cuidado de no llenar la cocina entera de espinacas).  

Cuando ya tenemos un "puré" un poco aguado, empezamos a añadir pan rallado y gluten de trigo, a partes iguales, hasta que se forma una masa chiclosa. Amasamos. Añadimos sal, un chorreoncito de aceite de oliva y especias. Seguimos amasando, si ves que la masa no es muy pegajosa o compacta, no te preocupes, añade gluten y sigue amasando. 

Cuando la masa ya tiene consistencia suficiente para hacer bolas sin que se nos peguen en las manos, es decir, que esté "compacta" hacemos bolas. Es importante calcular bien el tamaño porque luego tendrán que hervir en una olla y lo ideal es que el agua las cubra completamente. A mí me quedaron así: 

Ponemos una olla, un cazo, una cazuela, un recipiente, algo, me da igual, algo que puedas tener al fuego un buen rato (entre 20-45 min) con agua hirviendo, con una pastilla de caldo de verduras (opcional) y una cucharada de salsa de soja. Introducimos las bolas y nos aseguramos de que el agua las cubra bien (de lo contrario hay que estar pendiente de darles la vuelta de vez en cuando para que se hagan bien). Pinchamos las bolas con un tenedor y cuando las notemos bien esponjosas y hechas por dentro estarán listas para ser retiradas del fuego, metidas en tuppers y dejarlas enfriar. 

El seitán dura bien en la nevera una semana (aprox), si no te vas a comer toda la cantidad que has hecho, puedes congelar parte, luego queda igual de bueno. 

Si las bolas se te han deshecho durante la cocción ¡no te preocupes! sólo te ha faltado echarle más gluten y amasar un rato más, pero puedes comerlo igualmente, usándolo a modo de carne picada para una boloñesa, un relleno, lo que quieras. 

Y aquí os dejo un bocata de filetes de seitán empanados que estaba de muerte: 



Porque dejar de comer carne, no tiene por qué significar renunciar a nada, yo echaba de menos el sabor de los filetes empanados y ¡con el seitán se me quitan todas las penas!

Espero que os haya gustado y hasta otra criaturillas!!!!!

P.D.: las fotos son una caquita, no me odiéis. 

sábado, 4 de abril de 2015

Fajitas de lentejas rojas al curry

Hoy os traigo una receta suuupersencilla que hemos improvisado un poco sobre la marcha por falta de cosillas en la cocina.

Los ingredientes para 4-5 fajitas son:

  • 2 puñados de lentejas rojas por persona
  • Fajitas 
  • 1 cebolla
  • 1/2 pimiento verde
  • Un trozo de pimiento rojo
  • Un poco de seitán casero (opcional)
  • Queso rallado (opcional)
  • Curry, perejil, sal, pimienta negra y ajo en polvo.
  • Semillas de sésamo
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • Algo para acompañar las fajitas (en nuestro caso patatas fritas caseras)

Preparación:

Cocer las lentejas rojas en una cacerola (dos medidas de agua por cada medida de lentejas aprox) con una pizca de sal y de aceite de oliva. Tardan muy poquito en hacerse porque no tienen piel.

Mientras las lentejas se hacen, cortar las verduritas (en juliana, en cuadraditos, como gustéis) y sofreír en una sartén a fuego lento con las dos cucharadas de aceite. Añadir poco a poco las especias y el sésamo, incluso si las quieres muy picantes puedes añadir guindilla.

Cuando las lentejas están en su punto, se pasan por un colador, se escurren bien y se añaden a la sartén. Se añade el seitán y algo más de curry. Se remueve bien para que no se queme y se deja un rato más en la sartén a fuego lento.

El queso rallado lo puedes añadir directamente en la fajita o en la sartén,

Y quedan así de buenas :)




viernes, 3 de abril de 2015

Playa perruna de Motril

La playa de Motril es la única playa en toda la provincia de Granada (o al menos que yo sepa) con zona perruna.

Ya es la segunda vez que vamos con Shaki, y la experiencia es bastante positiva,  pero muy mejorable.

Se encuentra en la Playa de Poniente de Motril, en la última esquina de la playa, en la zona más fea y justo al lado de una fábrica (que posiblemente eche sus deshechos al mar sin ningún miramiento).
Es una zona pequeña, pero lo suficientemente grande para tener todos un hueco sin estar demasiado juntos. No está delimitada, simplemente hay una señal de madera que indica dónde empieza.

Y lo que menos, pero menos me gusta, es que siempre que vamos, hay más gente con cañas de pescar que gente con perros en la zona perruna, ¿pero vamos a ver, es que no hay km de playa suficientes? Muchas veces dejan los sedales y los anzuelos tirados (esta vez no hemos encontrado, pero el octubre pasado casi ocurre una desgracia), señores, a pescar a otro lado, que si los perros corren y nadan, las cañas de pescar, los hilos, los sedales, los anzuelos con cebo, TODO es un peligro para ellos y esta es la única zona que tenemos.

Pero por lo demás la gente suele ser simpática, y en general, están pendientes de que sus perros no molesten a los demás, pero también entienden que es una playa perruna y que pueden ocurrir los típicos contratiempos como que vaya Shaki y se te sacuda justo al lado o intente robarte algo de comida que tengas en alguna bolsa (es un trasto, pero se le quiere).
A Shaki le gusta el agua, pero la de los ríos, los charcos y las acequias, las olas y la ducha no le convencen demasiado... 

Pero para su displasia nos han recomendado siempre que la natación es la mejor rehabilitación posible, así que cada vez que se despistaba ¡Al agua patos!

Y los ratos de fotosíntesis también son importantes. 


Y esta vez, nos llevamos la comida de casa, por no tomar ensalada rancia y esas cosas...

Pasta con tomate y semillas y hummus del mercadona para picar.



Y en casa, somos todos unas gambitas muuuuuuy cansadas...





miércoles, 1 de abril de 2015

Hamburguesa de quinoa y avena.

Después de un par de días sin comer en condiciones me apetecía cocinar ^^ y de paso os demuestro que no sólo comemos ensalada (de hecho, en estos meses, creo que no he tomado ni una ensalada aún, porque a mí con el frío sólo me apetecen platos calientes).

La mayoría de las recetas que hago, las hago a ojímetro y mezclando lo primero que se me viene a la cabeza, lo que le da un punto de azar a la comida, de experimentar y ¡de aprender a arreglar los desastres que hago!

Los ingredientes son:

  • Quinoa
  • Avena
  • Harina de garbanzos
  • Semillas (en mi caso lino y sésamo)
  • Pan rallado 
  • Especias y condimentos al gusto
  • Tomate, lechuga, ketchup... (todo lo que le quieras echar) 
  • Aceite de oliva
  • Agua
Ya os digo, tooodo a ojímetro, según la cantidad de hamburguesas que queráis hacer :) 

Para quien no la conozca, la quinoa es un superalimento, una semilla procedente de los Andes pero que es considerada como grano y tiene muchas propiedades

Preparación
Tomamos una medida de quinoa y dos de agua. Enjuagamos la quinoa en un colador unos segundos para lavarla bien y la ponemos en un cacito con el agua hirviendo con las dos medidas de agua con un chorreoncito de aceite de oliva. 


Cuando el grano se vuelva transparente, la quinoa estará en su punto, aunque esto es un poco como cocer arroz, según si te gusta más crujiente o menos, puedes dejarla más o menos tiempo.

La enjuagamos en agua fría, escurrimos bien en un colador y la ponemos en un bolw o fuente, según la cantidad. Añadimos copos de avena, algunas semillas y pan rallado hasta conseguir una pasta. Sazonamos y especiamos al gusto (las hierbas provenzales y el comino para darle sabor nunca fallan). Amasamos y mezclamos todo.

Ahora viene lo único "complicado" de la receta: la harina de garbanzos. Para mí, es un ingrediente muy nuevo y al que aún no he terminado de cogerle el punto, pero esta vez me ha quedado bastante bien. La harina de garbanzos se usa como sustituto del huevo para rebozados, tortillas, etc...

Mezclamos en un vaso tres cucharadas (aprox) de harina de garbanzos y una de agua y removemos. Tiene que quedar una masa algo pegajosa, se la vamos añadiendo a nuestra mezcla anterior, amasando y añadiendo más cantidad hasta que se consigue una masa a la que poder dar forma sin que se deshaga. Vamos cogiendo bolitas y dando forma de hamburguesa, yo las hice de diferentes tamaños, porque siempre me gusta probar:


(Quedarían así más o menos, ni muy delgadas para que no se destrocen al darles la vuelta, ni muy gorditas para que se hagan bien rápidamente)

Ponemos una sarten con una gotita de aceite de oliva (ojo, una gotita, de lo contrario quedarán muy grasientas), a fuego medio-alto, vuelta y vuelta et voilà!


P.D.: disculpad la calidad de las fotos, tenía la cámara sin batería y tenía más hambre de la cuenta.

De tapas por Granada (con amigos omnívoros)

Tuve visita esta Semana Santa, me tocó hacer de guía, patearnos tooooooda la ciudad: Albayzin arriba, Alhambra abajo, salir, beber, el rollo de siempre…

Y con la visita, llegó uno de los momentos a los que aún  no me había enfrentado en mis primeros pasos como neófita en esto de ser vegetariana… ¡Aguantar dos días enteros comiendo de tapas!
Porque vamos a ser claros, ser vegetariano es fácil si estás en casa, cocinas, aprendes recetas nuevas y a las malas malas siempre puedes recurrir a una tortilla, un yogur, una sopa de verduras… Pero ser vegetariano fuera de casa, es otro rollo. (Y ya vegano, ni te cuento).

El primer día, fuimos a cenar a una calle llena de pubs en la que hay un sitio de perritos calientes que tienen una opción vegana/vegetariana (es un perrito caliente pero con filetitos de seitán, las verduritas, salsas y queso que elijas), peeeero no, la suerte no estaba de nuestra parte y estaba cerrado excepcionalmente por problemas familiares.

Y ahí, estábamos sin cenar, a las once de la noche y muertos de hambre, acabamos entrando en un Shawarma y a mí se me encendió la bombillita: ¡El falafel no lleva carne! ¡Solucionado! 

Y sí, se solucionó, pero fue una solución bastante mala, porque la combinación de falafel grasiento (estaba taaan grasiento que sólo pude tomarme la mitad) y cerveza antes y después nunca es buena idea.


Al día siguiente,  desayunamos en casa pero a mí por las mañanas me entra el café y poco más, y después de habernos pateado el Albayzin y el Paseo de los Tristes estábamos muertos de hambre. Fuimos a un sitio que yo recordaba con algo de cariño porque ponían tercios de Alhambra Especial y cuando hacía buen tiempo no estaba mal para tomarse algo al salir de clase. Pido una tapa vegetariana:
-          ¿Vegetariana? ¿Con atún dices no?
-          No, no, sin carne ni pescado- dije imaginándome un trozo de tortilla de patatas.
Vi venir de lejos la tapa y… ¡Ensalada! ¡Qué sorpresa! ¡Qué emoción! Porque claro, es verdad, los que no comemos carne, comemos sólo ensalada, como las vacas.  Pero bueno, habían hecho el esfuerzo de ponerme un plato de ensalada, pensé. Pues sinceramente,  era un auténtico asco: parecía un resto de lechuga y col con muuuucho vinagre que llevaba como cinco días en  el fondo de la nevera abandonada. Probé un trocito de tomate, y en fin, vamos a dejarlo ahí.

Pero mis amigos fueron unos santos y dijeron que vaya tela, vaya falta de profesionalidad, que nos íbamos al Ojú a tomar lo siguiente. El Ojú, es el único restaurante vegano de tapas de Granada, toooda la carta es vegana (y todo está buenísimo, pero de él os hablaré en otro momento).  Allí, pude comer algo, hasta un café con tarta de frutos rojos (y eso que a mí los frutos rojos no me suelen gustar…), pero todo riquísimo, pero con las prisas, las largas charlas, y demás, no comí lo que yo acostumbro a comer (suelo comer mucha cantidad).

Fuimos al Carmen de los Mártires y a la Alhambra andando después de comer, y  ya arriba me acordé que llevaba frutos secos en la mochila (lo de llevar frutos secos en la mochila es algo que llevo haciendo desde que empecé a plantearme el asunto, porque así, cuando te entra hambre entre clase y clase, tienes algo sano y nutritivo para picar entre horas, lo leí en un blog y es de los mejores consejos que he encontrado hasta ahora).

Ya por la noche, como estábamos cansadísimos y al día siguiente tenían que madrugar para seguir con su viaje de carretera y manta, fuimos a lo que antes podría decirse que era mi bar de tapas preferido de Granada. Está muy cerca de casa, las tapas son cuantiosas y por unos 4,40€ cenas. Claro, era de mis preferidos. Mirando ayer la carta, de las 50 (o más) variedades de tapas que tiene, sólo había unas tres vegetarianas y creo que  sólo una vegana. 

Las tapas eran las siguientes:
  •          Patata asada con mayonesa (no les quedaba)
  •          Patata asada con sal y pimienta (no les quedaba)
  •           Tortilla de patatas con mayonesa (nos lanzamos a probar la tortilla de patatas por si con suerte era casera y apareció el camarero con una tortilla francesa, porque supongo que no les quedaba tortilla de patatas, para variar)
  •           Berenjenas con miel de caña (como no les quedaba de nada, tampoco nos apetecía ya preguntar por más, con tal de estar sentados descansando los pies, éramos felices).

Por supuesto, el bocadillo vegetal, con atún y jamón de york.

Ya en casa, por puro cansancio, me tomé un yogur y a la cama.

¿Es esto ya lo que me espera siempre? ¿Intentos de tortilla y ensalada rancia?


Al menos, parece que en Barcelona está un poco mejor la cosa, me dijeron mis amigos. Tendré que ahorrar y volver a Barcelona, a trotar mundo, eso sí, siempre con mi perro.


Y como he empezado a saco y sin presentaciones, aquí os dejo al "culpable" de que mi vida sea un desastre increíble.