Hoy os traigo una forma diferente de acompañar las pasta más allá del tomate frito y la carne picada. Muy nutritiva y rápida de hacer.
Las espinacas son un alimento rico en hierro y calcio, pero también tienen otras muchas propiedades que puedes consultar aquí.
Personalmente, me gustan las recetas sencillas en las que se aprovecha hasta el último resto que encuentras en la nevera :)
Los ingredientes son:
- Pasta (preferiblemente macarrones a espaguetis, pero no es importante, yo usé unos tortellini rellenos de espinacas, valga la redundancia, que tenía en la nevera)
- Espinacas (aprox. 1 bolsa para cada 2 personas)
- Nata para cocinar (si es vegetal mejor porque tendrá menos grasa y colesterol, pero yo aún no he encontrado nata vegetal en Granada)
- Harina de Maizena
- Dos puñados de uvas-pasas
- Una cucharada de aceite de oliva (virgen extra)
- Sal
Elaboración:
Cocer la pasta con una pizca de sal y un chorreoncín de aceite de oliva.
Ponemos las espinacas al fuego, con una cucharada de aceite de oliva (si usas pocas espinacas pon una cucharadita). Esperamos a que vayan perdiendo volumen. Añadimos los dos puñados de pasas.
Para la crema, cogemos un recipiente pequeño y echamos la nata (algo menos de medio brick de los chiquititos) y unas cuatro cucharaditas de harina de maizena. Batimos bien intentando que no queden grumitos y añadimos una pizca de sal (opcional).
Cuando las espinacas están casi hechas añadimos nuestra mezcla, remezclamos bien y esperamos 3 o 4 minutos más a fuego lento removiendo. Añadimos la pasta, removemos bien... et voilà!
P.D.: si usas espaguetis, yo tal vez pasaría las espinacas por la batidora antes de servirlas con la pasta o las compraría picadas directamente para que no tengas que comer las espinacas por un lado y la pasta por otro.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarYa sé qué voy a comer mañana <3
ResponderEliminar