viernes, 26 de junio de 2015

¡Un coco!


¡Hola criaturillas!

¡Hace un par de días probé por primera vez el coco! Y para muchos posiblemente será una tontería enorme, pero cuando compras el coco lo llevas a casa y dices, ¿ahora qué? Eloy Ariza Photography me enseñó a abrirlos. Necesitas nada más y nada menos que un martillo, un destornillador y una pequeña sierra (o segueta) para poder disfrutarlo. Ademas de ser muy refrescante es rico en calcio y potasio. 

1. Identificamos los "orificios" naturales que tiene el coco. 



 2. Colocamos el destornillador en uno de los agujeros, sujetamos el coco y golpeamos con el martillo con cuidado. Es importante hacer dos agujeros para poder sacar el agua de coco con facilidad.


3. Con la ayuda de un colador se vacía el agua del interior. 


4. Con la segueta (tal vez con un cuchillo de sierra funcione también) se hace una ranura en la que se encajará  el destornillador (plano) y se golpea con el martillo y... 


5.... ¡tachán tachán! ¡Se abre el coco!


6. ¡Hacerse una foto sensual es el paso más importante!


7. Con un cuchillo se vacía el coco con cuidado de no llevarnos un dedo por delante. 
Et voilá


¡Hasta otra criaturillas!

martes, 23 de junio de 2015

Mi plantita de albahaca


Parece mentira que una plantita tan chica, sea digestiva, antivomitiva, tranquilizante y ahuyente los mosquitos. 




lunes, 22 de junio de 2015

Pastel de verduras


¡Hola criaturillas!

¡Por fin he terminado de exámenes! Aunque no soy todo lo libre que me gustaría, ya vuelvo al blog con más asiduidad y espero poder publicar una receta nueva todos los #lunessincarne. Dentro de poco, ¡tendremos preparada una sorpresa para dar más vida al blog y a vuestra cocina!

Ayer tenía un pedazo de brócoli que si no lo cocinaba pronto iba a echarse a perder y mi madre estaba haciendo un pastel con carne picada y puré de patatas y decidí "vegetarianizar" el asunto y darle un buen toque a curry para que estuviese sabroso. No comer carne, no significa en ningún momento renunciar a comer bien.

El brócoli, es una verdura que forma parte del grupo de las crucíferas, por lo que es anticancerígena.
También tiene calcio (se absorbe mejor que el de los lácteos), hierro (aunque no es la verdura con más hierro, se absorbe muy bien el hierro del brócoli gracias a la vitamina C que posee), ácido fólico, betacarotenos... En fin, es una verdura que sienta bien a todo el mundo a todas las edades, tanto para las embarazadas como para las personas con colesterol, para niños, personas con anemia, etc.  ya que está lleno de propiedades y es muy digestivo.

Si no te gusta demasiado el brócoli, esta es una buena forma de introducirlo a tu alimentación ya que el curry y las pasas se encargan de "camuflar" el sabor del brócoli.


Ingredientes

  • Brócoli
  • 2 zanahorias grandes
  • 1 puñado de pasas
  • 1 cucharada de postre de cúrcuma
  • 1 cucharada de postre de curry (puedes añadir más si quieres que sea más picante)
  • Un poquito de ajo en polvo
  • Tomillo (opcional)
  • Sal al gusto
  • Puré de patatas (yo usé uno hecho con copos y lo hice mezclando leche de arroz y agua)
  • Semillas de sésamo 
Elaboración

Para el relleno: hay que trocear el brócoli en trocitos muy pequeños, rallar las zanahorias y ponerlo todo en una sartén con un chorreoncito de aceite de oliva. Cuando lleve unos minutos, añadiremos la cúrcuma, el curry, un poco de tomillo, sal y ajo en polvo. Es importante remover bien para que se repartan bien todos los ingredientes. Un par de minutos antes de retirarlo del fuego añadimos las pasas. 

Mientras se termina de cocinar, puedes hacer el puré de patatas. Si lo haces casero, te recomiendo que te quede un poco espeso para darle consistencia al pastel. 

Luego, en un recipiente para horno, se monta todo, primero las verduras y luego el puré. Yo le puse por encima semillas de sésamo, para decorar y para añadirle más calcio a la receta. También puedes añadir queso rallado, meterlo al horno y gratinar. 

Et voilà!




Espero que os haya gustado tanto como a mí. 
Ya sabéis que si tenéis alguna sugerencia me la podéis comentar aquí mismo o en Instagram, dónde suelo estar más activa y subo más fotos de mi día a día con Shaki y de lo que como. 
¡Estad atentos que dentro de poco llegará la sorpresa!

¡Feliz comienzo de semana!

domingo, 14 de junio de 2015

¡Escapada a Puertolobo!

Estoy de exámenes y Shaki lo sabe. Pero los dos necesitábamos escaparnos hoy y desconectar un poco.




Ha sido un día precioso e incluso hemos conocido a Guancho el lagarto.






¡Qué bien se está al solecito mientras me miman!



Porque te prometí, vivir cada día como si fuese el último y hacerte feliz siempre. Y eso, ni tu displasia, ni mis exámenes, nos lo van a impedir nunca. 



Y para recuperar fuerzas, berenjenas con miel de caña, pan de pita con hummus y cherrys!


sábado, 13 de junio de 2015

Batido verde

¡Hola criaturillas!

Hace un tiempo y gracias a una casualidad con forma de amiga que me pasó un enlace, empecé a interesarme por la comida crudivegana. Al principio pensé "qué locura, sólo cosas crudas" y todas esas tonterías que se nos vienen a la cabeza con este tipo de dietas "sólo comen ensalada", y todo lo contrario, ofrece mucha variedad. Pero veía a gente que seguía este tipo de dieta, feliz, sanos y muy en forma.

Fue una oportunidad para pararme a pensar y reflexionar en mi alimentación. Soy una persona que en general, bebe poca agua. Sí, no sé por qué, pero soy una especie de cactus. Con la fruta soy bastante complicada, ya que la mitad no me suele gustar y la otra mitad me suele gustar comérmela cuando apenas está madura y está muy ácida. En fin, entre unas cosas y otras, entendí que mi dieta podía mejorar mucho.

Cuando cocinamos un alimento, le quitamos parte de los nutrientes, por lo que al comer cosas crudas, estás aprovechando al máximo las proteínas, vitaminas y minerales de los mismos. También he aprendido que comerse la fruta tan verde y tan ácida como yo lo hago no es la mejor forma de tomar fruta, sino que lo ideal es que esté más madura para que la digestión sea más fácil.

Incluso si estás pensando en bajar de peso, por favor, por favor, por favor, no intentes hacerlo a base de edulcorantes y productos desnatados. Piensa mejor en cambiar tus hábitos, en ser menos sedentario y reemplazar tus comidas por frutas y verduras, si puedes reemplazar una comida diaria por frutas y verduras crudas, mejor. Porque no se trata de reducir el número de calorías, ni de comer menos, ni de tomar alimentos vacíos, se trata de comer calorías beneficiosas para nuestro cuerpo, de nutrirlo mejor y limpiarnos desde dentro.

Ahora que llega el verano, apetece mucho más comer cosas fresquitas y ahora que por fin voy a tener más tiempo, me he propuesto desayunar más sano (para no desayunar siempre café). Los batidos verdes son una buena forma de empezar el día con un montón de nutrientes. Se trata de mezclar diferentes frutas, con hojas verdes (espinacas, canónigos, lechugas...) y agua.

He visto miles de recetas y formas de prepararlos, pero la gran mayoría llevan plátano y no lo soporto. He ido probando y esta mezcla me ha gustado bastante, pero tú puedes hacer la que más te guste. Te prometo que aunque tenga mala pinta, salen bastante ricos!



Batido verde

  • 1ó 2 naranjas
  • 1 pomelo
  • 1/2 lima o un poco de limón
  • 1 kiwi
  • 1 trozo de apio 
  • 1 puñado de espinacas (más o menos grande según te gusten)
  • 2 ó 3 dátiles para endulzar (opcional)
  • Agua (opcional)
Se exprimen las naranjas, el pomelo y la lima. Se trocea el resto. A la batidora ¡y listo!




jueves, 4 de junio de 2015

"Risotto" de quinoa y cúrcuma

¡Hola criaturillas!

Sé que tengo esto muy abandonado con los exámenes, pero tengo muchas ideas atrasadas que iré subiendo poco a poco y otras muchas ideas para hacer en verano. 

Ingredientes:

  • Dos puñados de espinacas por persona
  • 4 o 5 champiñones medianos por persona
  • Dos partes de arroz por una de quinoa
  • Ajo en polvo
  • Cúrcuma
  • Sal
  • Hierbas provenzales

La elaboración no tiene mucho misterio. Enjuagamos con agua previamente la quinoa y la ponemos a hervir con el arroz. En una sartén, refreír los champiñones con un poco de aceite de oliva. Podemos añadir un poco de cúrcuma, hierbas provenzales y ajo en polvo para que cojan más sabor. Añadimos las espinacas y seguidamente el arroz con la quinoa. Se añade más cúrcuma, sal y ajo en polvo al gusto. Cuando las espinacas están hechas, el plato está listo para servir. ¡Qué aproveche criaturillas!


P.D.: Me gustaría que si tenéis alguna sugerencia, me la dejéis en un comentario para que pueda hacer otras entradas que os interesen.